Del faro de Trafalgar a la playa de Bolonia: amenazas urbanísticas en plena polémica del Algarrobico
La presión urbanística no cesa en el litoral andaluz y se adentra en aquellos rincones más vírgenes y salvajes para convertirlos en una oferta turística, los dos casos más alarmantes en la costa de Cádiz.

Faro de Trafalgar (Barbate) y playa de Bolonia (Tarifa), ambos en la provincia de Cádiz.
El éxito de Andalucía como destino turístico está en ofrecer una combinación perfecta entre ciudades cargadas de historia y autenticidad, zonas costeras con servicios de primer nivel y espacios naturales únicos. Esto no ha sido fácil de entender y durante décadas se han producido atentados urbanísticos a lo largo del litoral andaluz, como es el caso del hotel ilegal del Algarrobico ubicado en Carboneras (Almería) y en pleno Parque Natural del Cabo de Gata-Níjar que, más de 20 años después del inicio de su construcción y otros tantos de litigios, vuelve a ser noticia por su posible demolición. Sin embargo, en la actualidad existen dos proyectos turísticos que podrían convertirse en otros 'algarrobicos' y que afectan al monumento natural del 'tómbolo del Faro de Trafalgar' y a la playa de Bolonia, catalogada como una de las mejores de Europa, ambos espacios protegidos de la provincia de Cádiz, aunque en situaciones muy distintas.
En el caso del Faro de Trafalgar se ubica en la población de Los Caños de Meca, perteneciente al municipio de Barbate y dentro del Parque Natural de La Breña y Marismas de Barbate. Podemos estar hablando, sin lugar a dudas, de uno de los lugares más bellos de la costa, donde se eleva el faro construido en 1860 frente al lugar donde se produjo la famosa batalla de Trafalgar entre España e Inlaterra (1805) y donde se contemplan unas impresionantes vistas del Estrecho de Gibraltar y atardeceres en los que el sol se sumerge en el mar.
Pero es que además el enclave posee un importante valor arqueológico, con restos desde el neolítico a la época romana, como ha contrastado la Universidad de Cádiz. Por si todo esto fuera poco, se emplaza en un monumento natural: el 'tómbolo de Trafalgar', conformado por el cabo y un pequeño istmo que lo une a tierra firme. Es decir, el faro se emplaza en una especie de isla que dependiendo de la subida o bajada de las mareas puede estar aislado por el agua o unido a la costa por dunas de arena, que es lo que ocurre habitualmente, cubriendo incluso el acceso habilitado.

Imagen de restos arqueológicos en el Tómbolo de Trafalgar localizados por un estudio de la Universidad de Cádiz.
El Faro de Trafalgar se debate entre ser monumento o restaurante
Un capricho de la naturaleza en continuo movimiento, que parece que 'se salva' de la transformación por la acción humana porque hasta ahora sobre el mismo pesaba el proyecto para construir un restaurante y un centro de interpretación en el faro que fue aprobado en abril de 2024 por el Gobierno de España. El Ejecutivo socialista defendió, tras una concesión de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz, que el proyecto era "compatible con los usos propios de señalización marítima de los faros". Esto desató protestas vecinales y de ecologistas por la privatización del espacio por parte de un empresario dedicado al ocio nocturno.

Faro de Trafalgar, Caños de Meca, Cádiz.
Pero la amenaza puede disminuir porque el Gobierno del PSOE, que dio luz verde al 'ladrillazo' en el faro, este 5 de marzo ha anunciado que inicia los trámites a través del ministerio de Cultura para declararlo Bien de Interés Cultural (BIC), en la categoría de Monumento, lo que podría detener el proyecto de hostelería y mantener la iniciativa museística. Así que desde Ecologistas en Acción celebran la noticia porque supone mayor protección, mientras que el alcalde de Barbate, Miguel Molina (Andalucía Por Sí), acepta la nueva catalogación del espacio pero pide recursos al Estado para conservarlo, puesto que se encuentra muy deteriorado.
La playa de Bolonia: de paraíso natural a 'glamping de lujo'
Más grave es el proyecto que pesa sobre la playa de Bolonia, catalogada por las revistas y organismos especializados en turismo como la segunda mejor de Europa. Perteneciente al municipio de Tarifa (Cádiz) y dentro del Parque Natural del Estrecho de Gibraltar es una de las costas menos urbanizadas, ahí radica su atractivo, y otra 'joya' de la naturaleza. La playa de la ensenada de Bolonia está coronada por una duna rodeada por un mar de pinos en un extremo, protegida por la Sierra de la Plata y la de San Bartolomé, mientras que al otro lado se suceden varias playas hasta llegar a las piscinas naturales. Un lugar también histórico con la antigua ciudad romana de Baelo Claudia y una pequeña población, que recibe al windsurfista todo el año y a los turistas en gran número en dos meses de verano.
En este enclave la amenaza llega tras la reciente adquisición de 180 hectáreas de terreno en la zona del Lentiscal, muy cerca de la playa, para desarrollar un complejo turístico, concretamente un glamping de lujo por parte de la promotora cordobesa Altanea, acompañado de un restaurante y hablan hasta de una escuela de hostelería, en cuyo proyecto participarían chefs famosos, como José Andrés y Ángel León.

Zona del Lentiscal, en Bolonia, Tarifa (Cádiz).
Aunque desde la promotora hablan de sostenibilidad y de una mínima intervención con la construcción de 'casas tradicionales', la realidad es que en este lugar nunca han existido edificaciones. Es una zona natural donde se mezclan terrenos dedicados a la ganadería con un bosque de pinos y vegetación autóctona de la costa, donde además anidan aves protegidas.
En este caso las alertas han saltado entre los vecinos que unidos en la plataforma 'Tarifa no se vende' piden la paralización de la actuación que se encuentra en fase inicial, y que según ha confirmado desde el Gobierno andaluz a ESdiario aún "no consta que se haya presentado ni un papel en la Junta ni en el Ayuntamiento de Tarifa", al que han consultado. Además cabe recordar que en los mismos terrenos se paralizó otro proyecto que quería ejecutar Endesa hace años.
Así que de momento habrá que esperar para saber los pasos que da el proyecto que afectaría a uno de los últimos refugios naturales de Cádiz, tan bello y valioso como el Cabo de Gata que ahora centra todas las miradas por el Algarrobico.