EnfoquES del director
Sánchez, nuevo fracaso a la vista: su cesión a Junts puede estrellarse antes de nacer

Pedro Sánchez, presidente del Gobierno
Después de la que se ha liado, la cesión de las competencias de inmigración a Cataluña puede ser un nuevo patinazo del Gobierno por la sencilla razón de que no parece tener los apoyos parlamentarios suficientes para salir adelante: Podemos asegura que votará no y en Sumar hay división interna.
Si eso se consuma, el ridículo de Pedro Sánchez puede ser doble: por el fracaso de la medida en sí mismo y porque en el camino han tenido que enseñarnos su verdadera cara “racista” e “hipócrita”. No lo digo yo, lo dice un insigne socialista como Emiliano García-Page, secretario general del PSOE de Castilla-La Mancha y presidente de esa comunidad autónoma.
En el fondo Page se equivoca. El PSOE de Sánchez no es racista… ni deja de serlo. No es nada. Es lo que toca ser en cada momento. Esa amoralidad, la de su líder, es lo que le vuelve más peligroso porque le convierte en algo capaz de hacer lo que sea para conseguir sus objetivos, en este caso el poder. Si hay que ser racista, pues se es racista… o lo que sea.
Y de nuevo todo esto nos lleva a preguntarnos qué sentido tiene esta legislatura: sin presupuestos, sin mayoría, sin capacidad de gobernar, en definitiva, ¿a qué espera el inquilino de La Moncloa para convocar elecciones? Bueno, sí, es lógico que no lo haga: demasiados frentes judiciales para él -su familia-, su fiscal general y su partido. Y desde fuera del poder es más difícil defenderse.