PACTO MONCLOA-CANARIAS
El PP avisa: dice 'no' al reparto de menores migrantes si Cataluña y País Vasco no los acogen
Una nueva cesión de Pedro Sánchez a Carles Puigdemont y al PNV para amarrar sus posibles apoyos de cara a otras votaciones clave en el Congreso de los Diputados. En Moncloa encuentran la manera de retorcer la fórmula y que ni catalanes ni vascos reciban a ningún menor extranjero no acompañado.

Feijóo en primera línea y detrás varios de los presidentes y presidentas autonómicas del PP (Mañueco, Moreno, López Miras, María Guardiola...)
Otra cesión de Pedro Sánchez al independentismo y ya van tantas, que casi se ha perdido la cuenta. Presidencia del Gobierno, evidentemente, lo niega rotundamente. Pero la realidad es que en Moncloa encuentran la manera de retorcer la fórmula y que ni catalanes ni vascos reciban a ningún menor extranjero no acompañado. Ante este nuevo atropello de desigualdad entre territorios, el Partido Popular ha anunciado que no respaldará el acuerdo de reparto de menores migrantes propuesto por el Gobierno si este excluye a comunidades autónomas como Cataluña y el País Vasco. La formación liderada por Alberto Núñez Feijóo considera que cualquier pacto de distribución debe ser equitativo y aplicarse a todas las regiones sin excepciones.
Fuentes 'populares' recalcan que un modelo de reparto "asimétrico" e "injusto" no contará con su apoyo "en ningún caso". Es la reacción de Génova después de que la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, y el presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, hayan fijado los criterios para la distribución de casi 4.500 menores migrantes no acompañados. La ministra ha explicado que la propuesta de Canarias es "bastante coincidente" con los criterios que previamente ya se establecían por parte del Ministerio y que fueron aprobados por unanimidad en la Conferencia Sectorial del año 2022.
Moncloa niega la mayor
En concreto, los criterios aprobados en la Conferencia Sectorial de 2022 son la población, la renta per cápita, el paro, el esfuerzo y la dispersión de la población. Y la propuesta del Gobierno canario consiste en hacer un reparto puntual de 4.500 menores -4.000 de Canarias y 500 de Ceuta- para descongestionar la capacidad asistencial de estos territorios. Asimismo, fuentes del Ministerio han asegurado que todas las comunidades van a entrar dentro del reparto de los menores migrantes, aunque han apuntado que sí que se tendrá en cuenta el esfuerzo previo de cada una en esta cuestión. Y ahí está la clave. Para su criterio, Cataluña y País Vasco ya se han esforzado más que suficiente.
No es de extrañar, por tanto, que fuentes gubernamentales nieguen que Cataluña y el País Vasco queden fuera del reparto, asegurando que todas las comunidades autónomas participarán en la acogida de menores migrantes. Sin embargo, la realidad es que los criterios pactados garantizan que ninguna de las dos regiones reciba más menores no acompañados, lo que en la práctica las excluye de asumir nuevas llegadas dentro de este acuerdo.
El País Vasco y Cataluña han argumentado que sus sistemas de acogida funcionan con criterios propios y que la transferencia de competencias en materia de protección de menores les otorga la capacidad de gestionar estas situaciones de forma autónoma. Sin embargo, la negativa de estos territorios a asumir menores migrantes dentro del acuerdo estatal ha generado tensiones con el resto de las comunidades.
Politizando el pacto migratorio
El Ejecutivo central, por su parte, ha defendido la necesidad de buscar soluciones flexibles y adaptadas a la realidad de cada comunidad, pero evita imponer un reparto obligatorio. Esta postura ha sido interpretada por el PP como una concesión a los socios parlamentarios del Ejecutivo, lo que evidencia la idea de que el pacto migratorio se ha politizado. El presidente murciano, Fernando López Miras, insiste en la idea que exponen otros líderes de su partido, al explicar que Sánchez negocia y usa a los menores migrantes como moneda de cambio.
Desde Vox no sólo se oponen, sino que reaccionan poniendo el grito en el cielo por la concesión de Sánchez al independentismo catalán y al nacionalismo vasco. Santiago Abascal se ha expresado en estos términos: “El gobierno de Sánchez es una mafia vomitiva y una chusma corrupta”.