¿Ha muerto el Gintonic?
Los mejores bartenders del país han analizado en la III jornada de Barras Abiertas de Schweppes las nuevas tendencias de consumo en mixología: el gin tonic sigue siendo el rey de la sobremesa mientras que el cóctel Paloma, los Mules y los Spritz triunfan en el tardeo.

Schweppes Barras Abiertas
La III edición de Barras Abiertas de Schweppes se ha consolidado como el evento de referencia para los profesionales y amantes de la mixología. Los mejores barteder del país, Marc Álvarez (Sips); Diego Cabrera (Salmon Guru y Viva Madrid); Borja Cortina (Varsovia Bar), Alberto Pizarro (Bobby Gin), Colo Linari (Casanis Group) y Nagore Arregui han protagonizado una jornada de ponencias, mesas redondas y talleres sobre la evolución, el presente y el futuro de la coctelería.
La jornada ha puesto de manifiesto un cambio en el momento favorito de consumo de alcohol. «El consumo nocturno ha bajado, especialmente en comparación con lo que ha subido el diurno», aseguró Diego Cabrera, al frente de Salmon Guru, número 23 del mundo según la 50 Best Bars List. «La gente prefiere salir antes, aprovechar las horas de sol y optar por un consumo más relajado, muchas veces acompañado de comida», apuntó Colo Linari, barman ejecutivo de Casanis Group en Marbella, y añadió: «Estamos viendo una evolución del consumo hacia momentos más diurnos, como el aperitivo, la sobremesa y, muy especialmente, el tardeo», donde cócteles frescos y equilibrados como el Paloma, el Moscow Mule o los Spritz ganan protagonismo. «Los consumidores buscan tragos refrescantes, con menor graduación alcohólica que mantengan la experiencia sin sacrificar el sabor». En este contexto, los bartenders han analizado el papel del gin tonic ante el auge de otros combinados más ligeros y versátiles, adaptados a esta nueva forma de disfrutar la coctelería.
«Para mí, el gin tonic no ha muerto –explica Diego Cabrera–, pero sí ha cambiado la forma en la que se consume. Mucha gente lo disfruta más en casa, porque ya ha aprendido a prepararlo a su gusto, con sus cítricos, su cristal adecuado… Cuando salen, buscan vivir nuevas experiencias. En los restaurantes, el gin tonic sigue siendo de lo más solicitado en sobremesa, sobre todo porque no todos los locales tienen una oferta de coctelería. Pero en general, las sobremesas están evolucionando». Cabrera señala que, antes, la sobremesa se hacía en el restaurante, pero ahora, después de comer, la gente no quiere volver a casa pronto, aunque tampoco alargar la noche demasiado.
«Ahí es donde ha crecido el tardeo: en lugar de quedarse en el restaurante, muchos prefieren ir a una coctelería. Y en las coctelerías, se beben cócteles». ¿Cuáles son los preferidos? Para el argentino, las mejores opciones para iniciarse en el mundo de la coctelería son el Tom Collins, el Gin Fizz y el Paloma, este último especialmente popular en el tardeo. «Aunque mi favorito para la sobremesa es, sin duda, el Tom Collins. Es un trago largo, muy refrescante, con base de ginebra, limón agridulce y terminado con soda Schweppes. Es fácil de preparar, fácil de beber y admite muchas variaciones: se puede sustituir la soda por tónica, o el zumo de limón por lima-limón o incluso naranja».
Por su parte, Colo Linari afirma que «el gin tonic no ha muerto, pero sí ha evolucionado. Sigue siendo un clásico en la sobremesa, pero hoy en día los consumidores buscan experiencias más sofisticadas, con ingredientes de calidad y personalización en sus combinaciones». En este sentido, señaló como tragos que están marcando tendencia el Highball en todas sus versiones (Whisky Highball, Tequila Highball, etc.), el Spritz en sus múltiples variantes (con Schweppes Naranja o Schweppes Limón en lugar de proceso como opciones innovadoras) y los cócteles con vermut o aperitivos amargos. «En la sobremesa, las opciones con café, como el Espresso Martini o el Carajillo reinventado, también están en auge», aseguró. «Aunque si tuviera que elegir un combinado para la sobremesa o el tardeo, sin duda sería el Paloma».
El Paloma, el nuevo cóctel de moda
De origen mexicano, el Paloma ha ganado popularidad en Europa estos últimos años, impulsado por la creciente demanda de bebidas refrescantes y el auge del tequila premium como destilado de referencia. «Estamos viendo un crecimiento marcado del tequila y eso nos lleva, por ejemplo, a la Paloma, un cóctel sencillo de preparar que está teniendo mucho éxito», explica Borja Cortina, propietario de las coctelerías Varsovia en Valencia y en Gijón. «La mezcla de tequila, refresco de pomelo y un toque de lima crea un equilibrio perfecto entre frescura, dulzura y acidez, convirtiéndolo en un trago fácil de beber, pero con carácter. Ideal para esos momentos de relax después de comer o para arrancar una tarde de buen ambiente», apunta Linari.
La III edición de Barras Abiertas dejó claro que en España, su consolidación definitiva llegará este 2025 gracias en parte al lanzamiento del Schweppes Pomelo, un refresco adulto y con la burbuja distintiva de la marca que ya ha triunfado en Grecia, Italia y Bélgica, donde ha superado todas las expectativas, y que le da un giro cualitativo al cóctel Paloma. «Hacía falta un mixer de Pomelo de calidad para alta mixología y Schweppes nos lo ha dado», aseguró la barmaid Nagore Arregui, que ha participado en su formulación.
«Lo que está muy de moda», añade Alberto Pizarro, de Bobby Gin Barcelona, «son aquellos combinados que caminan hacia la sofisticación, con un pie en el combinado tradicional y otro en la coctelería. Bebidas con identidad propia, como el Paloma o el Moscow Mule, que transmiten algo más que la simple mezcla de un destilado con un refresco. Tienen un aire de sofisticación y complejidad, y no es casualidad que ambos usen mixers modernos, como Schweppes Ginger Beer y Schweppes Pomelo». «Los mixers a base de jengibre, Schweppes Ginger Beer y Schweppes Ginger Ale, también están funcionando muy bien –añade Cortina– en mezclas con whisky, vodka y ron». Aunque, afirma, «la sobremesa para mí sigue siendo de gin tonic».
El Gintonic sigue en forma
Pese a la caída de ventas de los alcoholes de alta graduación, los Mixing Masters de Schweppes aseguraron que la ginebra todavía se mantiene como el segundo destilado más consumido en España y eso se debe a que su consumo está estrechamente ligada al gin tonic. «Otra cosa que demuestra que todavía el gin tonic tiene vigencia, que todavía resulta interesante para la gente, es el hecho de que aún hay muchas personas que compran experiencias como talleres de gin tonics y mira tutoriales sobre cómo preparar el gin tonic perfecto», reflexionó Alberto Pizarro.
Y, ¿cómo es ahora el gin tonic perfecto? «La época de los gin tonics recargados con trozos de fruta y especias exageradas ha quedado atrás, y ahora se valora más la simplicidad bien ejecutada: una buena ginebra, un mixer de calidad y una copa equilibrada», nos cuenta Colo Linari. «Las ginebras –prosigue Pizarro–, los vasos y las variaciones en la preparación han marcado tendencias, pero hay un elemento que siempre ha permanecido inmutable: la tónica Schweppes. A pesar de la aparición de nuevas tónicas, ingredientes exóticos y modas alrededor del gin tonic, Schweppes sigue siendo la favorita tanto de los bartenders profesionales como del público» porque su burbuja es la más intensa y duradera del mercado, mantiene la carbonatación el doble de tiempo que otras tónicas, asegurando que la copa conserve su frescura y textura hasta el último sorbo. «En tiempos de experimentación y búsqueda de novedades, se está dando una vuelta hacia la autenticidad y la sencillez: una buena ginebra, hielo macizo, un cristal de calidad y la tónica Schweppes de toda la vida siguen siendo la fórmula perfecta», aseguró.
Por último, Borja Cortina defendió que «el gin tonic sigue siendo el combinado por excelencia en la sobremesa. En nuestro caso, sigue siendo el rey, con una diferencia enorme respecto a otros combinados. Sin embargo, personalmente, al contrario que la mayoría de la sociedad española que lo toma como digestivo, a mí me gusta más como aperitivo. Después de comer o cenar, prefiero combinados con Ginger Beer o Ginger Ale, como un Moscow Mule o un Cooler. También disfruto un buen combinado de ron con Ginger Ale bien frío, con un toque cítrico que lo hace más goloso. Al final de una comida, mi paladar me pide un trago más dulce y refrescante en lugar de algo amargo».