ESdiario

editorial

Pedro Sánchez tiene la oportunidad de decir la verdad, por una vez

Está atrapado entre su ideología, sus socios y su deber ante la UE y la OTAN. Contentar a todos es imposible, pero si no satisface a alguno de ellos, el castillo de naipes en el que está instalado se puede venir abajo con estrépito

Pedro Sánchez, durante una rueda de prensa en Moncloa.Diego Radames

Creado:

Actualizado:

Pedro Sánchez acude este miércoles al Congreso de los Diputados para informar sobre las conclusiones del Consejo Europeo del 20 y 21 de marzo, donde se aprobó un plan de rearme europeo frente a las amenazas de Rusia, que incluye el aumento del gasto militar y la ayuda a Ucrania. El presidente del Gobierno tiene ante sí una oportunidad de oro para contarnos a los españoles la verdad, aunque sea por una vez: qué plan tiene para nuestro país; cuánto dinero vamos a tener que gastar los españoles para aumentar la capacidad militar; cómo piensa hacerlo y con quién quiere negociarlo para lograr los apoyos que una medida de esta envergadura requiere.

Tiene esa oportunidad de oro, pero es fácil pronosticar que no la va a aprovechar. Y no sólo por su falta de sentido de Estado y talante democrático, sino porque su situación es verdaderamente compleja. Está atrapado entre su ideología, sus socios y su deber ante la UE y la OTAN. Contentar a todos es imposible, pero si no satisface a alguno de ellos, el castillo de naipes en el que está instalado se puede venir abajo con estrépito.

Sánchez vive en esa cuadratura del círculo. Ni siquiera comulga con el nombre del plan de defensa, “Rearmar Europa”, y prefiere usar eufemismos que camuflen la realidad. Porque la realidad es que el plan europeo que el Gobierno debe implementar en España -con la oposición de una parte del propio Consejo de Ministros- incluye un aumento significativo del gasto militar, el fortalecimiento de la industria de defensa, apoyo financiero y militar a Ucrania, y estrategias de disuasión ante nuevas amenazas que abarcan ciberataques y campañas de desinformación.

Los socios del PSOE, tanto desde dentro del Ejecutivo como desde fuera, no están por la labor de apoyar este plan. A la izquierda, tras 40 años de discursos antibelicistas y antimilitaristas, le resulta imposible digerir este cambio radical que se exige a España.

Y a Sánchez, tras siete años levantando su muro ante el PP, le resulta también imposible negociar con Feijóo el plan de defensa, a pesar de que este partido es el único que, a priori, estaría dispuesto a apoyarlo bajo ciertas condiciones.

Así que poco o nada se puede esperar de Sánchez. Sólo una sarta de mentiras, eufemismos y frases huecas con las que esconder la verdad, esa que intenta que no veamos.

tracking