ESdiario

Sánchez y la vergüenza perdida

Pedro Sánchez se ríe durante el Congreso del PSOE en Navarra.Eduardo Sanz / Europa Press

Creado:

Actualizado:

La Constitución Española establece en su artículo 134 que es obligación del gobierno de turno presentar un presupuesto anual con lo que el Estado espera ingresar y con los gastos que supone que va a tener, y que, en el caso de que las Cortes Generales no le den el visto bueno -y solo como medida temporal- se podrá prorrogar el presupuesto del año anterior.

Corría el año 2018 cuando Pedro Sánchez, entonces líder de la oposición, sostenía que si un gobierno no conseguía el apoyo suficiente para sacar adelante esas cuentas, la obligación del presidente era la de convocar elecciones. Por lo visto, tanto los mandatos de la Carta Magna como lo de dejar en manos del pueblo soberano la decisión de mantener o no un gobierno que no tiene ni siquiera el apoyo de sus socios, solo rige para los demás.

Hemos llegado a un punto en el que aquí nadie pinta nada excepto él, que por lo visto cuenta con una bula papal que le permite hacer de este país su sayo… siempre y cuando Puigdemont no diga lo contrario.

Sanchez ha faltado tantas veces a sus propias verdades, se ha saltado en tantas ocasiones los principios de su partido, ha retorcido tanto los argumentos con los que llegó y ha traicionado tanto a la palabra dada en su programa electoral que una más ni le va ni le viene. El problema es que, si le dejan, su intención es seguir a este ritmo hasta el fin de los tiempos. Ya lo dice el refranero español, que es muy sabio: "La vergüenza, una vez perdida, se perdió para toda la vida".

tracking