ENFOQUES DEL DIRECTOR
Ábalos y el “procedimiento habitual” de Óscar Puente: cuatro chicas con mucho que aportar
El llamado caso Koldo ha pasado a ser conocido como caso Ábalos y ahora podría acabar llamándose caso prostitutas o caso amigas o caso enchufadas. Y es que ya conocemos los nombres de cuatro mujeres a las que el ex ministro de Transporte y su entorno presuntamente colocaron a dedo en otras tantas empresas públicas donde, entre todos, les pagamos el sueldo con nuestros impuestos.
Más allá de que esas mujeres sean prostitutas o no lo sean, que es un asunto sobre todo de índole moral, el problema real radica en que recibieron un puesto de trabajo y un salario en empresas públicas. Así, sin filtros, sin controles y sin ganas de evitarlo. Sí, sin ganas ningunas de evitarlo, porque el sucesor de José Luis Ábalos en el Ministerio, Óscar Puente, hizo algo parecido a una auditoria interna y, por increíble que parezca, no detectó nada irregular en las contrataciones. “Siguieron el procedimiento habitual”, dijo el manipulador ministro. ¡Qué bochorno! Solo caben dos posibilidades: es un inútil o lo está tapando. Bueno, existe una tercera, que sea un inútil y además lo esté tapando.
Lo peor de todo es que, bien visto, a lo mejor tiene razón. Dado que ya conocemos a cuatro mujeres distintas coladas con calzador, el enchufismo comienza a parecer “el procedimiento habitual”. Cabe preguntarse cuántas más jésicas puede haber colocadas a dedo, sin preparación para el cargo, sin méritos y sin vergüenza.
Estos son los cuatro casos conocidos: Jésica, enchufada en Ineco y Tragsatec; Claudia Montes, Miss Asturias +30 en 2017, enchufada en Logirail; Andrea de la Torre, al parecer la actual pareja de Ábalos, también colocada en Logirail. Y Nicole, de origen rumano, puesta a dedo por Koldo en Emfesa, filial de Renfe. Las primera y la última, Jésica y Nicole, son mis casos favoritos.
Tienen en común que ambas están relacionadas con el mundo de la prostitución. Nicole trabajaba como responsable de un prostíbulo en Navarra que era del mismo propietario que otro donde Koldo estaba empleado como portero o como responsable de seguridad. Jésica, por su parte, figuraba en un catálogo de prostitutas de alto standing que Koldo le mostró a Ábalos. Ahí la eligió, al parecer. Ni una película de Torrente podría superar todo esto.